Virtuoso
Quería vivir la vida, una vida diferente. No quería ir al mismo sitio todos los días y ver a la misma gente y hacer el mismo trabajo. Quería retos interesantes.
Las personas con el tipo de personalidad ISTP (Virtuosos) adoran explorar con sus manos y sus ojos, tocando y examinando el mundo que las rodea con una diligencia impresionante, una curiosidad desenfadada y una buena dosis de escepticismo. Son creadores natos, pasando de un proyecto a otro, construyendo tanto lo útil como lo superfluo por pura diversión y aprendiendo de su entorno sobre la marcha. No encuentran mayor alegría que ensuciarse las manos desmontando cosas y volviéndolas a montar, dejándolas un poco mejor que antes.
Los ISTP prefieren abordar los problemas de forma directa, buscando soluciones sencillas en lugar de métodos enrevesados. Se apoyan mucho en la experiencia práctica y en el ensayo y error cuando ponen en marcha sus ideas y proyectos. Mientras lo hacen, prefieren trabajar a su propio ritmo, bajo sus propias condiciones y sin interrupciones innecesarias.
No es un tipo de personalidad que suela socializar más de lo estrictamente necesario para alcanzar sus objetivos. De hecho, a las personalidades ISTP les suele resultar agotador el hecho de socializar constantemente, y cuando deciden relacionarse con otras personas, casi siempre optan por encuentros más pequeños y profundos en lugar de redes más extensas y superficiales.
Directos y Decididos
A pesar de todo el misterio que se cierne sobre ellos, con este tipo de personalidad lo que se ve es lo que hay. Directas pero reservadas, tranquilas pero repentinamente espontáneas, laboriosas pero centradas en sus propias prioridades, las personas con el tipo de personalidad ISTP pueden ser un reto para predecir, incluso para sus amigos y seres queridos. Pueden parecer muy constantes durante un tiempo, pero tienden a acumular una reserva de energía impulsiva que explota sin previo aviso, llevando sus intereses en nuevas y audaces direcciones.
Las decisiones que toman los ISTP suelen basarse en su naturaleza racional y en lo que consideran práctico en cada momento, pero eso no significa que no se dejen llevar de vez en cuando por sus pasiones. Una vez que sienten esa chispa de motivación, dedican su tiempo y energía con enorme intensidad hasta que surge otra oportunidad igual de apasionante, o incluso más prometedora. Cuando eso sucede, las personas con esta personalidad no dudan en dejar atrás proyectos o situaciones que les parezcan estancados o sin futuro.
Uno de los mayores problemas que pueden afrontar es que, al actuar con tanta inmediatez, a veces pueden irritar a los demás. Los ISTP no suelen andarse con rodeos a la hora de expresar sus opiniones o sentimientos. Su franqueza puede malinterpretarse como brusquedad o falta de empatía, pero en realidad es solo la forma genuina en la que se comunican. Las personalidades ISTP no tienen tiempo para las sutilezas sociales innecesarias ni para decir lo que otros esperan escuchar. Con ellos, no hay necesidad de cuestionar sus motivos.
Desafiando las Reglas
Las personalidades ISTP son verdaderamente únicas. En el fondo, son individuos que van a su aire en vez de seguir ciegamente las normas y reglas sociales. Su visión oportunista y su enfoque directo de la vida a menudo les reportan un sinfín de experiencias e interacciones, algunas sumamente frustrantes y otras extraordinariamente gratificantes.
Guiados por sus conocimientos y las evidencias a su alcance, los ISTP se dejan llevar por la inspiración, alejándose con frecuencia de rutinas prediseñadas para seguir sus instintos. No se sienten atados a lo convencional, sino que prefieren trazar su propio camino en todo lo que hacen.
En esencia, las personas con el tipo de personalidad ISTP viven la vida a su manera, valorando la autonomía personal por encima de casi todo. Aunque esquivan las expectativas sociales, siempre encuentran la forma de salirse de la norma. Puede que su camino no encaje con lo que la mayoría considera correcto, pero ahí radica la fuerza y la belleza de su perspectiva única. Dar con un entorno donde puedan convivir con personas que comprendan su necesidad de libertad, espacio e imprevisibilidad puede depararles muchos años de felicidad.