Animador

Personalidad ESFP

Los Animadores son personas espontáneas, enérgicas y entusiastas – la vida al lado de ellos nunca es aburrida.

A scene representing the ESFP personality type (Entertainer). An adult female ESFP dancer has invited an ESFP male from the audience to join her on stage, and they are dancing joyfully. They are dressed in formal attire and move with exuberance and flair. Their facial expressions convey a sense of delight and enthusiasm as they revel in the moment. Two people sit at tables, happily watching the dancing from afar.
E Extravertido S Observador F Emocional P Prospección

Animador

Vive cada segundo sin dudarlo.

ELTON JOHN

Si hay alguien a quien se puede encontrar cantando y bailando espontáneamente, ése es el tipo de personalidad Animador. Los Animadores se dejan llevar por la emoción del momento y quieren que los demás también se sientan así. Ningún otro tipo de personalidad es tan generoso con su tiempo y energía como los Animadores cuando se trata de animar a los demás, y ningún otro tipo de personalidad lo hace con un estilo tan irresistible.

Personalidad Animador (ESFP)

Vivir con Pasión

A los Animadores les encanta ser el centro de atención, y todo el mundo es un escenario. Muchos famosos con este tipo de personalidad son actores, pero también les encanta montar un espectáculo para sus amigos, charlar con un ingenio único y campechano, acaparar la atención y hacer que cada salida parezca una fiesta. Totalmente sociables, los Animadores disfrutan con las cosas más sencillas, y no hay mayor alegría para ellos que divertirse con un buen grupo de amigos.

Y no se trata sólo de hablar- los Animadores tienen el sentido estético más marcado de todos los tipos de personalidad. Desde el aseo personal y la ropa hasta una casa bien decorada, los Animadores tienen buen ojo para la moda. Saben lo que es atractivo en cuanto lo ven y no temen cambiar su entorno para reflejar su estilo personal. Los Animadores son curiosos por naturaleza y exploran nuevos diseños y estilos con facilidad.

Aunque no siempre lo parezca, los Animadores saben que no todo gira en torno a ellos: son observadores y muy sensibles a las emociones de los demás. Las personas con este tipo de personalidad suelen ser las primeras en ayudar a alguien a resolver un problema difícil, ofreciéndole apoyo emocional y consejos prácticos. Sin embargo, si el problema tiene que ver con ellos, es más probable que eviten el conflicto en lugar de abordarlo de frente. A los Animadores les suele encantar un poco de drama y pasión, pero no tanto cuando son el centro de las críticas que puede acarrear.

Un Espíritu Espontáneo

El mayor reto al que se enfrentan los Animadores es que a menudo están tan centrados en los placeres inmediatos que descuidan las obligaciones y responsabilidades que hacen posible esos lujos. El análisis complejo, las tareas repetitivas y la adecuación de las estadísticas a las consecuencias reales no son actividades fáciles para los Animadores. Prefieren confiar en la suerte o en la oportunidad, o simplemente pedir ayuda a su amplio círculo de amigos. Es importante que los Animadores se desafíen a sí mismos para controlar cosas a largo plazo, como sus planes de jubilación o el consumo de azúcar: no siempre habrá alguien cerca que pueda ayudarles a vigilar estas cosas.

Los Animadores reconocen el valor y la calidad, lo que por sí solo es un buen rasgo. Sin embargo, en combinación con su tendencia a ser malos planificadores, esto puede hacer que vivan por encima de sus posibilidades, y las tarjetas de crédito son especialmente peligrosas. Más centrados en aprovechar las oportunidades que en planificar objetivos a largo plazo, los Animadores pueden descubrir que su falta de atención ha hecho que algunas actividades les resulten inasequibles.

No hay nada que haga sentir tan infelices a los Animadores como darse cuenta de que están encajonados por las circunstancias, incapaces de reunirse con sus amigos.

Los Animadores son bienvenidos allí donde se necesitan risas, juegos y un voluntario para probar algo nuevo y divertido, y no hay mayor alegría para las personalidades de los Animadores que llevar a los demás de paseo. Los Animadores pueden charlar durante horas, a veces sobre cualquier cosa menos sobre el tema del que querían hablar, y compartir las emociones de sus seres queridos en los buenos y en los malos momentos. Si se acuerdan de mantener todo en orden, siempre estarán listos para sumergirse en todas las cosas nuevas y emocionantes que el mundo tiene que ofrecer, con los amigos a cuestas.