Personalidad “Cónsul”

(ESFJ-A / ESFJ-T)

“Anímense, elévense y fortalézcanse unos a otros. Porque la energía positiva irradiada hacia una persona será percibida por todos nosotros.”

Deborah Day

Las personas que comparten la personalidad de Cónsul son, ya que no hay palabra mejor, populares, lo cual tiene sentido, ya que también se trata de un tipo de personalidad muy común, que representa el doce por ciento de la población. En la escuela secundaria, las Cónsules son las animadores y los quarterback del equipo, los que establecen la pauta, los que son el centro de atención y dirigen a sus equipos hacia el triunfo y la fama. Con la edad, a los Cónsules les sigue gustando apoyar a sus amigos y seres queridos, organizar reuniones sociales y hacer todo lo posible para asegurarse de que todo el mundo sea feliz.

En el fondo, las personalidades tipo Cónsul son criaturas sociales y se esfuerzan por saber lo que hacen sus amigos.
Personalidad “Cónsul” (ESFJ-A / ESFJ-T)

Discutir sobre teorías científicas o debatir la política europea no captará el interés de un Cónsul durante mucho tiempo. A los individuos con la personalidad de Cónsul les importan más los asuntos tangibles y prácticos, además de mejorar su status social y observar a los demás. Estar al tanto de todo lo que pasa a su alrededor es su plato preferido, pero las personalidades tipo Cónsul hacen todo lo posible para utilizar sus poderes para el bien.

Respetar la sabiduría del liderazgo

Los Cónsules son altruistas y se toman en serio su responsabilidad de ayudar y hacer lo correcto. A diferencia de otros tipos de personalidad más idealistas, las personas con personalidad de Cónsul basarán su brújula moral en las tradiciones establecidas y en las leyes, en respetar la autoridad y las reglas en lugar de apoyar su moralidad en la filosofía o el misticismo. Sin embargo, es importante para la personalidad de Cónsul recordar que las personas provienen de diversos orígenes y perspectivas y que lo que puede parecer correcto para ellos no siempre es la verdad absoluta.

A la gente con personalidad de Cónsul le encanta ser servicial y disfruta de cualquier papel que les permita participar de una manera significativa, siempre y cuando sepan que son valorados y apreciados. Esto es especialmente evidente en el hogar, ya que los que tienen personalidad de Cónsul son parejas y padres leales y dedicados. Las personalidades de Cónsul respetan la jerarquía y hacen todo lo posible para posicionarse con cierta autoridad en casa y en el trabajo, lo que les permite mantener las cosas claras, estables y organizadas para todos.

Conexión harmoniosa

Serviciales y extrovertidos, será muy fácil descubrir a una personalidad de Cónsul en una fiesta; ¡son los que dedican tiempo a charlar y reír con todo el mundo! Pero su devoción va más allá de simplemente estar allí porque tienen que hacerlo. Los que tienen la personalidad de Cónsul verdaderamente disfrutan escuchando a sus amigos hablar de sus relaciones y actividades, recordando pequeños detalles y siempre dispuestos a hablar de las cosas con calidez y sensibilidad. Si las cosas no van bien o hay tensión en la sala, los que tienen personalidad de Cónsul lo percibirán y tratarán de restablecer la armonía y la estabilidad en el grupo.

Como prefieren eludir los conflictos, los individuos con personalidad de Cónsul emplean mucha de su energía para establecer orden social y prefieren planes y actividades organizadas a actividades sin límites preestablecidos o encuentros espontáneos. Las personas con este tipo de personalidad ponen mucho esfuerzo en las actividades que han planificado, y es fácil herir los sentimientos de la personalidad de Cónsul si sus ideas son rechazadas o si la gente simplemente no está interesada. De nuevo, es importante para la personalidad de Cónsul recordar que no todos provienen del mismo lugar, y que el desinterés no es una observación crítica hacia ellos o la actividad que han organizado; simplemente no es su tema preferido.

Conciliarse con la sensibilidad de esas personas es el mayor desafío para la personalidad de Cónsul; la gente va a estar en desacuerdo y lo van a criticar, y aunque duela, es solo parte de la vida. Lo mejor para la personalidad de Cónsul es hacer lo que mejor sabe hacer: ser un modelo a seguir, cuidar de lo que está en sus manos y disfrutar de que tantas personas realmente aprecian los esfuerzos que hacen.

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